sábado, 14 de junio de 2008
El ingenio y el juicio. que dilema.
El ingenio y el juicio son, pues, facultades opuestas pero complementarias, por que una no puede ejercerse sin la otra, del mismo modo que la luz no podría ser percibida si no hubiese sombras y la sombra no existiría como tal si no hubiese luz. El ingenio y el juicio forman, pues, en conjunto una raíz o fundamento básico para todo conocer y entender. Citemos a Francisco herrera: " Un juicio recto y sano es el que considera adecuadamente qué se origina de qué cosa, qué se sigue de algo, qué le es ajeno, qué contrario, qué concordante y afín; no hay un bien mayor que éste para las ciencias y para todas las artes, en suma, para la vida entera. Los ingenios más altos y descollantes difieren de los inferiores y de los medianos sólo por éste, y no por la práctica ni por el conocimiento de muchas y variadas cosas, ni por su agudeza ni por el saber o la erudición en las ciencias y en las artes".
Consideremos el ejemplo clásico. Don Quijote es un "ingenioso hidalgo" que, por mucho leer y poco dormir, perdió el juicio.
En consecuencia, don Quijote puede advertir las semejanzas entre molinos de viento y los gigantes, o entre las ventas y los castillos, pero no percibe sus diferencias. por eso, los confunde. por lo tanto, el caballero es capaz de enunciar las más altas verdades en sus discursos teóricos, pero cuando debe actuar en la práctica sus actos resultan siempre en un desaguisado. ahora bien: don Quijote es exactamente el reverso o la imagen en negativo de los filósofos racionalistas del siglo XVll, quienes privilegiaron el juicio y condenaron implícita o explícitamente al ingenio.
El ingenio es nuestra facultad creativa; el juicio, cuyo órgano es la razón, es nuestra facultadcontroladora.
El ingenio puede legítimamente reprimir los excesosdel ingenio, pero no puede proponer metas que alcanzar, objetivos que cumplir, porque no posee los recursos para ello.
MANUEL ALEJANDRO SANCHEZ CANALES
ESTUDIANTE, SEGUNDO AÑO DE ARQUITECTURA
SANTIAGO DE CHILE-PROVIDENCIA
CHILE
Consideremos el ejemplo clásico. Don Quijote es un "ingenioso hidalgo" que, por mucho leer y poco dormir, perdió el juicio.
En consecuencia, don Quijote puede advertir las semejanzas entre molinos de viento y los gigantes, o entre las ventas y los castillos, pero no percibe sus diferencias. por eso, los confunde. por lo tanto, el caballero es capaz de enunciar las más altas verdades en sus discursos teóricos, pero cuando debe actuar en la práctica sus actos resultan siempre en un desaguisado. ahora bien: don Quijote es exactamente el reverso o la imagen en negativo de los filósofos racionalistas del siglo XVll, quienes privilegiaron el juicio y condenaron implícita o explícitamente al ingenio.
El ingenio es nuestra facultad creativa; el juicio, cuyo órgano es la razón, es nuestra facultadcontroladora.
El ingenio puede legítimamente reprimir los excesosdel ingenio, pero no puede proponer metas que alcanzar, objetivos que cumplir, porque no posee los recursos para ello.
MANUEL ALEJANDRO SANCHEZ CANALES
ESTUDIANTE, SEGUNDO AÑO DE ARQUITECTURA
SANTIAGO DE CHILE-PROVIDENCIA

CHILE
Tags: Ingenio, Juicio, Arquitectura, Construccion

